Cómo construir un arco de forma segura
El secreto de un arco no es el material que lo mantiene unido, sino la física. Los arcos son un tipo de construcción muy sólida y que lleva siglos en nuestra cultura. En Los Hornos de la Solana llevamos muchos años realizando arcos, siguiendo un proceso artesanal. Todo empieza con la cimbra, el molde de madera que sujeta los ladrillos o piedras mientras se colocan a mano uno a uno, desde los lados hacia el centro, calculando la curva y los puntos de apoyo. El momento decisivo de la obra es cerrar el arco con la clave central y retirar la cimbra: en ese instante, el peso de cada pieza empuja a la de al lado y la estructura se sostiene por pura geometría.
En lugar de cemento industrial, trabajamos siempre con mortero de cal y materiales nobles (ladrillo o piedra). Esto evita ese aspecto artificial del cemento visto y permite que el arco se integre de forma natural en paredes de piedra, adobe o ladrillo antiguo. Es la misma técnica de bioconstrucción que aplicamos desde hace más de 30 años.
Tipos de arcos y dónde construirlos
Los arcos son piezas que aportan carácter rústico, atemporal, y que, bien ejecutados, duran tanto como el resto de la construcción. Para elegir el tipo de arco más acorde a tu proyecto, debemos analizar el espacio y el uso que va a tener, por tanto, es una decisión que se tomará sobre el terreno.
Los tipos de arco más solicitados son los de medio punto, el rebajado y el escarzano, adaptando la curvatura al hueco disponible y el estilo que estés buscando. Los arcos son ideales en entradas a cocina o bodega, porches, chimeneas de obra o para la boca de un horno de leña.